Mostrando entradas con la etiqueta Anima y Animus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anima y Animus. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de agosto de 2025

Entrevista a Sandra Bermúdez Sono


"En el trabajo psicoterapéutico junguiano hacemos alma al atender a las imágenes que brotan del inconsciente..."
Entrevista por Luis Landeo
Sandra Bermúdez Sono, es una psicóloga, en formación en análisis junguiano, actualmente es miembro de la APPA (Asociación Peruana de Psicología Analítica.
1) Es un gusto tenerla por aquí, para comenzar esta entrevista me gustaría comenzar preguntando, ¿Cómo fue su acercamiento a la Psicología Junguiana? y como sabemos esta rama de la psicología, cuenta con muchos enfoques de estudio, como el análisis del sueño, sandplay, el estudio de la alquimia, el tarot psicoterapéutico, etc. ¿Cuál de estos captó su atención y ¿por qué se interesó en esa área?
Muchas gracias por la invitación en esta entrevista, es un agrado siempre para mi poder hablar sobre la Psicología Analítica Junguiana y me alegra saber que ya existe una revista de Psicología Junguiana como también de Psicoanálisis y Psicología Transpersonal, como es la revista Hermes Solar (revista de la Academia Edipo Arquetipal). A mí siempre me interesó el Psicoanálisis, el estudio del inconsciente y sus fenómenos, desde 3er ciclo leía mucho a Freud, pasaba horas en la biblioteca de mi universidad leyendo libros de la obra completa de Freud, un día entre tantos tomos freudianos encontré 3 o 4 libros de Jung, me llamó mucho la atención uno de sus títulos: las relaciones entre el yo y el inconsciente, me sentí muy atraída por la noción del inconsciente colectivo. En ese tiempo un amigo me había hablado sobre Jung y el análisis de sueños, y desde ahí fui investigando por mi cuenta con los pocos libros que encontré en la biblioteca. El tema del análisis de los sueños me fascinó porque me conectó con el mundo del inconsciente de una manera muy cercana, desde Freud ya yo venía interesada en los sueños, pero conocer la perspectiva junguiana del análisis de los sueños me hizo más sentido, creo que Jung aporta mucho una mirada más completa y psicoterapéutica en que los sueños tienen la función de apoyar el proceso de desarrollo psíquico y son una fuente de investigación de diversos fenómenos inconscientes.
2) La teoría Junguiana, estudia los fenómenos de los arquetipos, los cuales son figuras numinosas que moran en los reinos del inconsciente colectivo, por lo que me gustaría preguntarle acerca de ¿Cómo se pueden identificar arquetipos de sanación dentro de un análisis junguiano? y ¿Cómo se aplicaría su uso para lograr una mejoría arquetipal en el analizando?
Los arquetipos no los podemos ver, pero podemos ver sus manifestaciones y de esa manera saber qué arquetipos se están activando en distintos momentos del proceso terapéutico. Nos damos cuenta del poder del arquetipo por el movimiento  psíquico que es capaz de producir, por ejemplo, arquetipos que se presentan  dentro del proceso de sanación principalmente son el arquetipo de la madre, del padre, el héroe, que dotan de sentido y fuerza al paciente para atravesar  distintos momentos difíciles en que debe adoptar las características que el  arquetipo vienen a activarle. En el caso de un adolescente que debe  emprender su camino de separación y diferenciación de sus padres necesita  activar su héroe interno, esa fuerza innata que le proporcionará la fuerza para separarse de sus padres y buscar su propio camino. También se puede  identificar un arquetipo a través de la proyección que hace el paciente sobre el terapeuta, cuando llega a terapia y le confiere todas sus esperanzas al  terapeuta para que lo sane, ahí está proyectando el arquetipo del sanador, que el paciente no sabe que dentro de él mismo se encuentra esa fuerza arquetípica para sanarse y debe activarla dentro de sí.
3) Una de las propuestas dadas en la psicoterapia junguiana, es la de llevar al paciente a lograr el proceso de individuación ¿pero qué significa realmente en si este proceso? ¿Cómo debe llevar el analista junguiano el proceso de individuación para que el paciente logre el estado de plenitud y cuanto tiempo puede tardarse en alcanzar dicho periodo?
El proceso de individuación es lo que llamó Jung para describir el proceso de la vida misma en que cada ser humano debe buscar convertirse en lo que verdaderamente es, es decir, descubrir su identidad más profunda y ser auténtico. Este es un proceso que se da desde el nacimiento hacia la muerte, uno nunca llega a estar completamente individuado, siempre hay cosas que uno debe revisar e incorporar a sí mismo. El proceso de individuación tiene varias etapas, en un primer momento uno debe contactar con su sombra, que es la parte desconocida de la personalidad, la parte inconsciente que el Yo no puede integrar porque es opuesta a su forma de ser consciente, es lo que rechazamos de nosotros mismos. Para avanzar en nuestro proceso de individuación debemos explorar el inconsciente con el objetivo de integrar nuestra sombra y de esta manera nuestra personalidad se verá más completa. Lo que se busca desde la psicología analítica es la completitud de la personalidad, rescatar aspectos rechazados o desconocidos de la personalidad que nos pertenecen. Luego se activan los arquetipos del ánima y animus, aspectos femenino y masculino que vienen también a completar nuestra personalidad para acercarnos cada vez más al Self o sí mismo que es la parte de la psique conectada con el inconsciente colectivo. Según la teoría junguiana el yo emerge del Self para luego buscar su proceso de separación y 
diferenciación del colectivo pero que el objetivo es volver al Self, pero quien debe volver al Self es un Yo autónomo que tiene la capacidad de relacionarse con el inconsciente sin perderse en sus contenidos.
4) En Chile, la psicóloga Carolina Guiñez presento un libro llamado: "Ser Lesbiana - Un Camino de Individuación", donde ella ubica el camino de  aceptación del lesbianismo y la homosexualidad como parte de un proceso  de individuación en un paciente LGBTQI+. Pero también es cierto que la psicología aun se encuentra en una situación de censura al aun tener terapeutas cuya visión es heteronormativa con respecto a la homosexualidad. ¿Considera usted que la Psicología Junguiana es la única escuela psicológica cuya visión teórico-práctica rompe con este problema de la heteronormatividad en la visión terapéutica? 
No podría hablarte de otras escuelas, pero la psicología junguiana es un enfoque que sirve de herramienta para construir una cosmovisión más amplia para comprender los fenómenos de la naturaleza en general, y creo que aquel que tiende a mirar con más profundidad las cosas se siente más 
atraído por este enfoque. Desde la psicología junguiana hoy en día tenemos investigaciones que buscan comprender la diversidad de género, porque eso es lo que haces desde esta mirada, buscas comprender de una manera más profunda algo, porque todo tiene una parte inconsciente, una parte en sombra que 
necesita herramientas para ser investigada y eso no te la dan enfoques que abarcan solo a los fenómenos de la consciencia. La realidad actual y la fuerza que tienen los colectivos LGBTQI+ nos muestran un fenómeno colectivo que estuvo en sombra por mucho tiempo, todo aquello que fue reprimido y rechazado se mantuvo inconsciente, pero eso no significa que no existió. La psicología analítica con sus herramientas para estudiar lo inconsciente se aproxima a las diversidades de género desde su comprensión e integración a la personalidad, no desde el rechazo, represión o “curación”, creo que también depende mucho de la persona del terapeuta y su cosmovisión, en general, los terapeutas junguianos tenemos una mirada más abierta a estos temas; pero conozco a muchos otros terapeutas de otras escuelas que están muy dedicados a atender a la población LGBTQI+.
5) La teoría junguiana nos propone que todos nacemos bisexuales pero ya es el tiempo, las experiencias y las relaciones, las que van a determinar la orientación sexual que escojamos, pero también dentro de la teoría junguiana se habla de la figura alquímica del Rebis, como una imagen de perfección y de totalidad. Por lo que surge la curiosidad es de como se puede aplicar esta cuestión teórica al momento de estructurarlo en el proceso de mejoría o perfeccionamiento del paciente?
Jung propone que todos nacemos con una energía femenina que la llamó ánima y una energía masculina que la llamó animus, estas energías conviven con nosotros en distintas medidas, tanto hombres como mujeres tenemos ánima y animus. Generalmente el hombre se identifica con el animus y la mujer con el ánima, entonces en el inconsciente del hombre se encontraría el ánima y en el inconsciente de la mujer estaría su animus; Y en su proceso de individuación el hombre tendría que contactar a su ánima en su inconsciente, que inicialmente está proyectado en la mujer (pareja, u otras mujeres) y la mujer su animus. Pero Jung llegó hasta ahí, los postjunguianos han ido reformulando esas ideas para dar cuenta de la realidad de hoy en día, anima y animus conviven en hombres y mujeres en distintas medidas independientemente del género son energías vitales: el ánima es la energía de vida, y el animus la del sentido. Incluso recientemente se ha publicado una investigación junguiana sobre una tercera energía, la energía andrógina, que no es ni masculina ni femenina, pero es ambos, hay referencia de ello en la literatura, la poesía, la mitología, es lo que mencionas con la figura del Rebis, que es hermafrodita y simboliza la unión de los opuestos, la totalidad. Es la imagen que representa la meta del proceso analítico, llegar a esa unión con el opuesto dentro de uno mismo; es decir, con el aspecto inconsciente de la personalidad que había quedado relegado a la consciencia. Ese es el proceso de terapia donde uno conecta con estas energías, las desarrolla y puede emplearla como funciones que doten a su vida de sentido, el ánima es lo que anima la vida, y el animus lo que ordena la vida, el terapeuta acompaña en el proceso de desarrollo de estas energías. Este fin de semana estuve en un seminario de presentación de un nuevo libro junguiano de la investigación que comentaba del analista Mario Saíz de Uruguay, mi maestro desde hace 9 años. “Retoños de ánima, animus y andrógino”, donde propone diversos caminos para pensar en la diversidad de género, desde la concepción de la energía andrógina como una energía vital que siempre existió, pero fue rechazada y que simboliza lo diverso, lo ambiguo, es multipotencial, la energía que genera lo andrógino crea un nuevo orden, es una energía creativa. Y desde la terapia también se puede pensar en esta tercera energía como la unión de los opuestos, pero como una energía que también hay que atender, hay que ver en el proceso y acompañar en su desarrollo.
6)En la actualidad la psicología en el Perú, está cobrando cada día un ápice de cientificismo, notamos que se promueve la teoría conductista como la única vía que un psicólogo debe tomar para ser considerado científico, y cabe decir que Jung fue científico y no un conductista. Por lo que, le pregunto: a que se debe ¿Qué la psicología en el Perú este yendo por el rumbo del conductismo y esto a su vez nos hace ver que los psicólogos caen en una psicología sin alma?
Lo que sucede es que el enfoque conductista es lo que está probando que resulta más efectivo en un menor plazo de tiempo para el tratamiento de síntomas de ansiedad o depresión y para el tratamiento de distintos problemas de conducta, es lo que llaman tratamientos con evidencia científica, por eso que resulta más atractivo para las personas en general, para los pacientes porque es más fácil no ver algunos aspectos de su inconsciente, para los terapeutas para no confrontarse e involucrarse más profundamente 
con los aspectos de su inconsciente y el de sus pacientes, y para el estado también es más fácil porque 
brinda resultados más rápidos, es más fácil conseguir terapeutas de esos enfoques porque las formaciones son más cortas, más baratas y uno no necesita involucrarse tanto. Pero eso atiende una parte del problema, la parte consciente, si bien creo que es importante reconocer la eficacia de ciertas herramientas para tratar algunos problemas, yo empleo herramientas de la psicología cognitiva, de la psicología humanista-existencial, gestalt y de escuelas conductistas y contextuales como la terapia de aceptación y compromiso y la terapia dialéctica conductual, todo lo que nos sirva para ayudar al paciente será válido si sabes cómo usarlo. Pero creo que lo más importante y lo que va más allá de las diferentes escuelas psicoterapéuticas que tenemos es la persona del terapeuta y uno tiene que tener una mirada abierta, para integrar todo aquello que le sirva y el enfoque junguiano es una mirada, es una herramienta que nos brinda una manera más amplia de estudiar lo inconsciente, generalmente las personas que estamos bajo este modelo no nos cerramos a otras perspectivas, esto nos brinda toda una 
teoría muy amplia para entender la psicología y una manera específica de hacer terapia, los terapeutas junguianos nos involucramos en el proceso porque estamos en constante revisión de nuestros propios aspectos inconscientes y cada encuentro con un paciente es una oportunidad para también transformarnos, no todos estamos dispuestos a ello. La terapia analítica es de largo alcance, justamente porque lo inconsciente es así, no es una terapia que se pueda hacer en tan poco tiempo. Un tratamiento analítico puede durar muchos años, porque el proceso de individuación es lo que se da en el transcurso de la vida y el terapeuta acompaña hasta donde le paciente lo decida o en el o los momentos que el paciente desee, pero eso no significa que en el transcurso de los primeros meses o incluso semanas le paciente pueda ir notando mejorías respecto a su estado anímico, que se puedan observar resultados en la disminución de su sintomatología.
7) Una de las cuestiones más interesantes de la psicología es el estudio del alma, ¿pero cómo se hace el alma (soul-making) dentro del trabajo psicoterapéutico junguiano?
En el trabajo psicoterapéutico junguiano hacemos alma al atender a las imágenes que brotan del inconsciente, al darle vida a esa parte de la psique que busca expresarse, la psique se expresa con imágenes. En la psicoterapia junguiana trabajamos con la imaginación activa, los sueños para dialogar con las imágenes del inconsciente y atender a esa parte de la psique es atender una necesidad del alma.
8) La Psicología Junguiana nos habla de la sincronicidad, como podemos hallar un evento sincrónico en un análisis sueño? y en ¿qué tipo de sueños se puede notar eventos posiblemente sincrónicos?
La sincronicidad se puede observar en los sueños a través de símbolos que se presentan en el sueño y que luego en la vida cotidiana adquieren un sentido, y uno se ve movilizado por la potencia de ese símbolo, como cuando uno queda fascinado por algo que soñó o se queda pensando en algo que soñó porque simplemente tomó su atención y es algo que se hace presente de alguna manera en la vida del soñante. Este tipo de sueño son los que llamamos sueños premonitorios, cuando uno sueña algo que luego de alguna manera sucede o cobra sentido, desde la psicología junguiana este tipo de sueños tiene una explicación y es que el inconsciente es atemporal, es decir que podemos soñar algo que luego vamos a vivir. Una premisa importante en el análisis de los sueños es considerar lo inconsciente como una realidad psíquica, cuando soñamos vivimos muchas cosas que nuestra psique registra y nuestra mente y cuerpo viven mientras soñamos, por lo tanto, los sueños nos afectan y nuestra vida consciente tiene un impacto en nuestra vida onírica o inconsciente.
9) Para finalizar, algún comentario ¿qué acotar? 
La psicología analítica nos brinda un modelo teórico desde el cual podemos estudiar los fenómenos del inconsciente de una manera muy profunda, tiene bases en la historia, la antropología, las religiones, la astrología, la alquimia, la mitología y la psicoterapia junguiana busca la individuación del ser humano desde la diferenciación e integración de diversos aspectos a la personalidad para lograr un estado psicológico más desarrollado que no tiene nada que ver con la perfección sino con la completitud o busca acercarse a la totalidad.


“Adán y Eva como Principios Universales del Ánima y el Animus” por Luis Landeo


“...Y creó Dios al hombre a su 
imagen, a imagen de Dios lo 
creó; varón y hembra los creó”. 
Génesis 1: 27

Cuando evocamos el concepto de lo masculino y femenino, se nos viene a la mente la imagen de la pareja primordial, es decir Adán y Eva. Ambos personajes cabe mencionar  son la representación exacta de la unión arquetípica de los dos sexos (masculino y  femenino), por ser la primera pareja (según la tradición bíblica), aunque Goethe en  Fausto, opina lo contrario cuando menciona que serian Paris y Helena, los arquetipos de lo  masculino y lo femenino: “el Emperador quiere que le haga ver al momento a Helena y  Paris. Quiere ver nítida y delimitada la figura de los arquetipos del hombre y la mujer”. Omitiendo el pensamiento de Goethe, Adán y Eva serán siempre el primer matrimonio  (“humano”) y serán quienes fundamentaran las bases de toda la conducta y el comportamiento, que la sociedad y la religión solicitan a los varones y a las mujeres. La  religión como la sociedad le da a Adán (el hombre) el papel de “dominar” a la mujer, y a  Eva (la mujer) le es dado el papel de la mujer sumisa ante el varón, pero a la vez a ella le  es dado el prototipo de la persona ingenua, lo cual es el punto del cual la sociedad aún  busca mal enseñarnos, de que el papel de la mujer será siempre el de ser el ser con el sexo  débil, mientras que al varón se le va a representar como el ser del sexo fuerte y  dominante, incluso dicho pensamiento lo podemos notar en el libro Jung y el Tarot de la  reconocida analista junguiana, Sallie Nichols, quien menciona. “En la psicología del  hombre, como en la de la mujer, las figuras masculinas simbolizan habitualmente lo  consciente, los logros intelectuales y el espíritu; las 
figuras femeninas (nuevamente en la psicología de  ambos sexos) simbolizan los aspectos corporales, las  emociones y el alma…”.

El Dr. Carl Jung, en sus textos nos dio a conocer sobre dichos arquetipos: el Ánima y Animus, el Ánima  por ejemplo viene siendo el concepto de que cada mujer tiene algo de la esencia masculina, mientras el Animus corresponde al lado femenino que mora en cada hombre. Ambos arquetipos deben ser vistos como  modelos de numinosidad en el universo del  Inconsciente Colectivo, ya que estos van a determinar  no solo el comportamiento colectivo de la humanidad, si no también van a obrar en la sexualidad humana. Por ejemplo dentro de su libro Aion: Contribuciones al Simbolismo del Si-mismo, Carl Jung nos menciona lo  siguiente: “el ánima es el arquetipo que destaca en el hombre, cabe suponer que exista un  equivalente en la mujer que, del mismo modo que el hombre tiene una compensación  femenina, la mujer tenga una masculina. No obstante, no quiero dar a entender que estas relaciones de compensación son deducciones. Se han necesitado por el contrario múltiples y concienzudas experiencias para captar empíricamente el ánima y el ánimus.”. Cabe mencionarse que la numinosidad del Anima y el  Animus se puede ver representado dentro de las figuras del  Arcano número VI del Tarot (carta conocida como: Los  Amantes), y es que en esta carta se puede lograr apreciar una representación de la pareja primordial siendo unida con lo divino, cabe acotar que el modelo de Tarot que nos da un mejor simbolismo de Anima y Animus viene siendo la del Tarot Rider, pues ahí se nos muestra a la pareja primordial, siendo unidos por una imagen que puede interpretarse como la figura de un ángel o la de Dios, la cual se encuentra bendiciendo dicha relación.

En el concepto de lo Inconsciente Colectivo es destacable que no solo es Adán y Eva, los únicos personajes que corresponderán a dicha representación de ser la única pareja divina (dando ventaja a lo ya mencionado por Goethe), ya que se debe aclarar que en el campo de la mitología existen varias parejas primordiales que son la semilla de la humanidad. En la mitología egipcia tenemos las figuras de Geb y Nut, quienes son los “Adán y Eva” de dicho panteón mitológico. En la mitología incaica tenemos a Manco Capac y a Mama Ocllo, quienes son la pareja que dan origen a la fundación del imperio incaico. En la mitología hindú tenemos el matrimonio de Shiva con Shakti, quien en su forma demoníaca se transforma en Kali y en sus representaciones esta domina al dios de la destrucción, es decir a Sri Shiva. En la mitología griega podemos ver a una múltiple serie de parejas (algunas divinas y otras mortales) cuyas alianzas aumentaran el enorme panteón de dioses e incluso modificaran el destino 
de la cultura helénica, partamos por Zeus y Hera, luego por Orfeo y Eurídice, Eros y Psique, Paris y Helena (pareja de amantes que trajo la guerra de Troya), y por último la relación de Hermes con Afrodita. Cabe decirse que de la relación que mantuvieron Hermes y Afrodita, estos tuvieron un hijo al que llamaron como Hermafrodito, el nombre de dicho vástago es la fusión de los nombres de ambas figuras divinas, en la historia del mito de Hermafrodito es notable que su imagen sea la representación perfecta de lo que se entiende de integrar lo sagrado masculino con lo sagrado femenino es decir lograr el matrimonio de los opuestos (y que en la Alquimia esto es visto como el casamiento del Sol y la Luna). lo cual es conocido como el Mysterium Coniunctionis, ya que este personaje obtiene cualidades (físicas y emocionales) que caracterizan a ambos sexos, al momento de combinarse con la ninfa Salmacis. En una interpretación arquetipal, Marie Louise von Franz, dentro de su libro: “Puer Aeternus”, nos comenta: “Este aspecto hermafrodita del alma muestra que el  símbolo del ego y el símbolo del anima aun no están separados”, lo cual nos indica que  los aspectos masculino y femenino, mediante su sagrada unión como fuerzas mentales  van a estar alimentando al ser humano psíquicamente. 

Es importante apreciar la imagen de Adán y Eva, como una ayuda para poder  comprender el simbolismo de los arquetipos del Anima y el Animus, ya que ambos  comparten la característica principal de conducirnos al proceso de individuación, o  llevarnos a la realización personal ya que estos tienen como objetivo el descubrimiento  del verdadero ser, siendo ambos de gran utilidad, además ambos nos hablan de nuestra  propia constitución psíquica a través de nuestros gustos, miedos, fantasías, esperanzas y  sueños. El Anima y el Animus no son solo nuestro complemento, sino parte de lo que debemos tener en nuestro interior, para lograr comprender y poder unificarnos en la  propuesta alquímica del hermafroditismo del espíritu o mejor dicho, de la asexualidad  alquímica y lograr una mejor comunión con el matrimonio de nuestros lados opuestos. 

El Anima o aspecto femenino (el cual mora en la psique de los hombres), es un  arquetipo que va a ser representado por Eva, desde un plano de lo Inconsciente Colectivo, este logra de una manera ser representado como un arquetipo de gran importancia en el  pensamiento social y este es el de la Madre (es necesario comentar que la pareja  primordial en el concepto general, son también conocidos como nuestros "primeros  padres"). Eva como la imagen de la Madre, o mejor dicho la figura de la Madre, debe ser  colocada no solamente como una figura que engendra, sino como la que cuida y nutre a los hijos. Eva es también una figura que conecta con la mujer madura y ama del hogar, y  alguien diferente que logra ser una conocedora de los problemas sociales, a la vez de ser  una hábil consejera (es importante reconocer que en el arquetipo de la Madre dentro del  Animus, recalca el concepto que Eva al recibir la Manzana del Edén y ser la primera en  probarla recibe el conocimiento de la Sofía es decir la Sabiduría), pero también Eva al ser  la primera en pecar y recibir varios castigos, sabe lo que puede pasar y lo que luego  acontecer, por lo que su imagen de consejera no solo se basa en los conocimientos  adquiridos sino por su experiencia. Eva también representa el papel de la hija desobediente, pero que en su desobediencia va a conducir a nuevos destinos pues al  desobedecer se vuelve de alguna forma, la exploradora de lo desconocido y tras esa  aventura se vuelve tan sabia como la figura de la madre (pues cuando uno comete un  error, uno aprende). Me gustaría mencionar que Ema Jung, en su escrito de Animus y Ánima, menciona la relevancia de dicho arquetipo de lo femenino: “El ánima, en tanto lo  femenino en el hombre, posee precisamente esta receptividad e imparcialidad frente lo irracional, por lo que es designada como mediadora entre lo inconsciente y lo consciente”. 

El Ánimus o aspecto masculino (el cual mora en la psique femenina), es el arquetipo que va a ser representado por el hombre primigenio es decir Adán. Este arquetipo se le  relaciona con el aspecto instintivo y físico, el poder bruto, pero el animus es apreciado  mayormente con la imagen y estereotipo del hombre musculoso y atlético, con una ciega  y alta energía sexual. Cabe decirse que esto se debe mayormente a que Adán, fue el  último en probar la sabiduría de la Manzana del Edén, y quizás esto también explica  porque el hombre muchas veces se comporta como un ser a veces irracional más que racional a diferencia de su compañera. Adán si es estudiado desde un aspecto psicológico es manipulable y a la vez se le es impuesto un solo castigo divino, el de trabajar duro, y es que quizás el mismo Dios sabía que Adán era un ser con naturaleza bruta lo que el castigo de labrar la tierra viéndolo de un modo es el trabajo del burro (el animal de carga, que a la vez simboliza en el inconsciente colectivo al hombre incapaz de razonar y que los trabajos pesados le son gratamente impuestos por su misma condición ignorante). Pero esta  cualidad de la imagen del ser bruto no va para todos los hombres, ya que Adán al haber  probado una parte de la Manzana del Edén, y tras aprender de su error, desarrolla la  inteligencia, lo que le permite ser un ser consciente que le permite contar con una forma  de pensamiento que le va a ayudar a conocer y comprender los diversos campos  intelectuales y laborales (sobre todo aprender el arte de aquel castigo que le fue  impuesto, así mismo analizar inteligentemente que su castigo no debe ser tomado como  una condenación), también Adán con el tiempo logra representar al arquetipo del viejo hombre sabio que guía, esto también le conecta con la figura del padre y la del hijo. 

Los arquetipos del Ánima y Animus que son representados como ya se ha dicho por  Adán y Eva, cuentan con un lugar, el cual logra interconectarnos con lo Inconsciente  Colectivo, como lo menciona el Dr. Car Gustav Jung a través de su Psicología Analítica (o también conocida por otros como Psicoanálisis Junguiano). Ambos arquetipos de Ánima y  Animus, no deben ser insultados y tampoco tomados a la ligera ya que conforman parte  de nuestras conductas y comportamientos, estos son una parte de un universo que va  más allá de cualquier comprensión. Lo que hay que destacar es que dichos arquetipos  universales deben ser siempre tomados como herramientas que nos permitan lograr nuestro propio desarrollo y nos ayuden a evitar la esclavización social y espiritual que nos  es impuesto por la sociedad. Debemos lograr apreciar al Anima y Animus como elementos  que se unifican tras la tormenta como lo hicieron Adán y Eva luego de recibir el castigo  divino, ya que esto es un simbolismo para elevar nuestra llama interna a superar las  dificultades, así mismo se deben contemplar ambos arquetipos como símbolos, pero no  como “símbolos cualquiera”, sino como los Elementos que nos liberan de lo interior para conectar con lo exterior y viceversa ya que es ahí donde radica el valor de ambos.

Bibliografía:
• Goethe. Fausto (2019). Editorial Libsa
• Jung, Carl Gustav. Aion. Editorial Trotta
• Jung, Emma. Animus y Ánima (2022). Editorial El Hilo de Ariadna / Kolapse
• La Biblia (1989). Editorial Reina Valera
• Nichols, Sallie. Jung y el Tarot (2022). Editorial Kairos
• Von Franz, Marie Louise. El Puer Aeternus (2021). Editorial Kairos



En el Sendero del Arquetipo de El Loco del Tarot por Luis Landeo

Se dice que todo gran viaje (que se emprenda) tiene el poder de producir una transformación personal en un sujeto, pero este tiene que ser c...