Se dice que todo gran viaje (que se emprenda) tiene el poder de producir una transformación personal en un sujeto, pero este tiene que ser consciente de la decisión que va a tomar. Por lo que cabe decir que son muchas la veces que nos hemos aventurado en poder emprender y realizar un viaje o recorrido, sin que nos haya importado las posibles consecuencias de esta acción, lo que es cierto es que por vivir en lo inconsciente nos dejamos llevar por el destino, y eso es lo que nos intenta revelar el arcano del Loco, que el Tarot es un viaje personal donde vamos a descubrir muchos secretos ocultos de nosotros, cabe resaltar que no importa si este viaje es bueno o malo, tan solo lo que debería importarnos (con total humildad) es que por medio de estas cartas, podamos explorarnos y lograr un cambio trascendental. El Loco, llamado también el Espíritu del Éter, viene siendo la primera carta del Mazo del Tarot (y algunas veces el que lo cierra, pero esto depende el modelo de Tarot empleado), pero es también el arquetipo que comienza este recorrido mental pictórico e iniciático por el inconsciente, mostrándonos sublimemente a cada uno de los restantes arquetipos del Tarot, por su nivel de poder magnético en nuestra psique, a esta carta se le ubica en el nivel emocional, pues este juega con nuestras ansias y emociones para hallar la perfección, por su misterioso poder, este es como un flautista de Hamelin que busca adentrarnos en lo profundo de nuestro inconsciente.
Si vemos y estudiamos la imago del Loco, podremos notar que este en la mayoría de representaciones de modelos de mazos de Tarot, siempre se le ha graficado como si este fuese un viajero andrajoso, el cual va hacia un camino misterioso o yendo directo al fondo de un abismo, pero lo que es cierto es que este personaje, puede observarsele como si fuese un héroe, porque este toma un riesgo el cual es emprender una aventura hacia algo nuevo y por lo tanto desconocido, cabe resaltar que del Dr. Carl Gustav Jung nos dijo: “Los héroes son casi siempre viajeros. El viajar es una imagen de la aspiración, del deseo nunca saciado que en ninguna parte encuentra su objeto, de la búsqueda de la madre perdida”, si buscamos el porqué del viaje del Loco, quizás este se halle en la búsqueda de una madre o tal vez pueda verse buscando el conocimiento para lograr la individuación y (re) conectar sus polaridades masculinas y femeninas, que por lo visto parecen estar desintegradas (lo cual quizás nos permita comprender porque el Tarot posee cartas masculinas y femeninas), pero hallar la verdadera respuesta del porque el Loco se encuentra emprendiendo un viaje, la tenemos cada uno de nosotros y esta razón viene siendo la proyección de nuestro deseo por querer conocernos.
Por otro lado puede decirse que el Loco en su viaje este buscando un proceso de “Solve – Coagula” que con ayuda del Mago, se le va a purificar de aquella oscuridad esquizofrénica y pueda hallar la luz del logos o la razón. Pero lo que es cierto es que este personaje viene siendo el héroe del Tarot, y por lo tanto el Tarot, mas allá de ser un libro de sabiduría es pictóricamente el “Viaje del Loco”, pero esta denominación puede sonarnos al proceso de transformación personal propuesto por Joseph Campbell, el cual bautizó como “Viaje del Héroe”, en donde la figura del héroe (que puede ser cada uno de nosotros) tiene que pasar un proceso de 3 etapas, las cuales vienen siendo: la Llamada, la Prueba y el Retorno, es decir el Héroe al igual que el Loco escucha (una voz psíquica) que le invita a emprender una acción, en la segunda etapa se pone a prueba su valor, e incluso es en esta etapa donde se va a realizar hazañas que ciertamente ningún mortal (ser cuerdo) podría ejecutar, y por último en la etapa del Retorno podemos decir que el Héroe como el Loco han podido lograr un aprendizaje (o una mejoría hacia la cordura), pero estas tres etapas propuestas por Campbell pueden hallar una similitud con la división de los arcanos mayores propuesta por el ocultista francés, Papus, quien dividió a los arcanos mayores en 3 segmentos, este autor nos dice: “Los Arcanos Mayores están constituidos por 22 laminas simbólicas. Su significado es bastante fácil de recordar si se le considera una por una a medida que se vaya describiendo su significación. Una regla general puede ayudar a memorizarlas: las siete primeras cartas indican principalmente la parte intelectual del hombre, las siete siguientes están referidas a la parte moral y por último las siete restantes señalan los diversos acontecimientos de su vida material”, es decir que mediante la estructura de Papus, podemos hallar un proceso que invita al conocimiento y cambio psíquico, del cual el sujeto no era consciente.
Dentro del marCo del Viaje que ha emprendido el Loco, este recorrido debe ser visto como parte del primer paso para pode alcanzar el Proceso de Individuación, el cual ha sido denominado como la “Llamada” (el cual por cierto es el primer recorrido del Viaje del Héroe de Joseph Campbell), según Sheila Cowburn, nos comenta acerca de este primer paso: “Es el comienzo del recorrido y se produce a partir de una crisis dolorosa que requiere emprender el camino de la exploración del propio interior. En mitos y cuentos siempre aparece en el inicio una situación de desgracia o enfermedad que obliga a partir en busca del remedio. Es la peste lo que lleva a Edipo a enfrentarse con su verdad, la muerte del fiel Enkidu la que empuja a Gilgamesh a buscar la planta de la inmortalidad o la enfermedad del rey la que lleva a sus hijos a buscar el agua de la vida que le desenvolverá la salud. Pero la Llamada puede ser atendida o no, se puede iniciar el proceso de búsqueda o mirar para otro lado”.
El Loco dentro del Tarot cuenta con el número cero dentro de su jerarquía en el mazo de cartas, desde una perspectiva psicológica y psicoterapéutico, el cero puede revelarnos como se halla mentalmente un paciente es decir, que este puede verse como un sujeto a punto de empezar un nuevo comienzo, porque el cero es un punto de inicio, pero al ser circular, nos puede hacer recordar a la estructura de un “mándala vació”, el cual debe ser llenado (tanto por el compromiso del psicoterapeuta como también por el interese del paciente) cuidadosamente para poder alcanzar la totalidad, el cero también nos revela al estado de la “nada”, dicho estado es un indicador importante, pues nos presenta que nos hallamos ante la necesidad de crear una (nueva) estructura psíquica y emprender un viaje hacia la individuación, la nada para Jung, resultaba importante pues es el punto de inicio de todo, de hecho en el primer sermón a los muertos (de sus 7 Sermones Ad Mortuos) el comenta: “Yo comienzo en la nada. La nada es lo mismo que la plenitud. Es el estado infinito, hay tanto lleno como vació. La Nada es vacía y llena a la vez. Vosotros podrías igualmente decir otra cosa sobre la nada, a saber, que es blanca o que es negra, que existe o que no existe…”.
El Loco al poseer al cero dentro de su orden jerárquico, esté cuenta con mucha libertad para aventurarse por todos los misterios del Tarot, desde lo psicológico, esto nos hace recordar al Trastorno Múltiple de Personalidad, ya que podemos pensar que el Loco, al final es un sujeto que puede representar a todos los personajes de las cartas, es decir que este tal vez pueda hacerse pasar por Mago, Emperatriz, Ermitaño, Diablo, etc., y como dato importante el Loco es bisexual, lo cual le da la ventaja de cambiar de sexo a su antojo, por otro lado Sallie Nichols menciona: “El Loco, cuyo número es cero, no tiene posición fija. Se pasea por encima mirando hacia abajo a las otras cartas. Dado que no tiene casilla, el Loco es libre de espiar a todos los otros tipos y puede irrumpir inesperadamente en nuestras vidas con el resultado de que, a pesar de toda intención consciente, acabamos actuando como locos”, lo cual reafirma lo que he mencionado acerca de este personaje, por otro lado el pensamiento compartido con Nichols, puede tener una analogía, con lo sugerido por el Dr. Carl Gustav Jung, cuando este nos menciona: “El hombre vive en dos mundos. Un Loco vive aquí o allá, pero nunca aquí y allá”, lo cual explicaría el porqué de que el Loco sea un viajero anárquico, así mismo Jung menciona: “Enloquecer no es ningún arte, pero extraer sabiduría de la locura es el arte máximo, la locura es la madre de los sabios, nunca la prudencia”, porque son muchas las veces que somos victimas de delirios en los cuales nos vemos forzados a realizar acciones debido a nuestra desesperación en la búsqueda de una solución que pueda resolver un dificultoso problema el cual no nos hace ver una salida, así mismo la desesperación nos hace caer en los llamados errores de la vida, que lo que hacen es ayudarnos a no volver a caer y ser mas fuertes a pesar que las acciones dadas no sean las mas sensatas .
El Loco viene siendo un reflejo del propio crecimiento personal, por lo tanto este nos puede hacer recordar al concepto del homúnculo, es decir un ser que es creado por un alquimista, pero que aspira o sueña en convertirse en humano. El concepto que se tiene de homúnculo, se lo debemos a Paracelso (Theophrastus Phillipus Aureolus Bombastus von Hohenheim), dicho alquimista suizo, mencionó que para crear a su criatura, tan solo uso estiércol de caballo, sangre, semen humano y mucha paciencia. Lo cual hizo que varios alquimistas aburridos de no hallar la piedra filosofal, buscasen el pode crear vida como Paracelso, incluso Goethe en su obra Fausto, se atrevió a mencionar la creación de dicho ser en su novela. Como una forma de homúnculo dentro de la literatura, se pueda contar con el personaje de Pinocho (de Carlo Collodi), el cual es un títere de madera, creación del ebanista Geppetto. Al igual que el Loco del Tarot, este personaje se aventurará en un viaje que le traerá problemas, incluso dolores de cabeza al pobre de Gepetto y a una bella hada (los cuales podríamos ver como los aspectos masculino y femeninos de la Sicigia, que integraran a Pinocho en un ser consciente). Pinocho al igual que el Loco, es inocente, lo cual nos puede hacer pensar que ambos personajes son una representación del Puer Aeternus.
A lo largo de la lectura de Pinocho por ejemplo podemos apreciar, que este confía mucho en gente que no debería, y no hace caso a los buenos consejos, si apreciamos las cartas (del Tarot Rider y el Tarot de Marsella), el Loco cuenta con un perro que le advierte de los peligros, pero el Loco, al ser un loco, no hace caso, al igual que Pinocho que por ser un títere de madera, este no posee una verdadera consciencia. Según Marie Louis Von Franz, el Puer Aeternus, puede caer en ser víctima de estafas como le paso al pobre de Pinocho en creer que por sembrar unas monedas iba a obtener un árbol de monedas. Marie Louis Von Franz en su libro “El Puer Aeternus” nos menciona lo siguiente: “En la vida practica del Puer Aeternus, es decir, del hombre que no se ha despegado del arquetipo de la eterna juventud, vemos, lo mismo: una tendencia a creer y a la ingenuidad y el idealismo y, por tanto, a atraer automáticamente a gente que les engañara y estafara. A menudo he observado al analizar a hombres de esa clase que les atraen fatalmente mujeres bastante dudosas o escogen amigos que dan mala espina. Parece que su ingenuidad inexperta y su equivocado idealismo automáticamente atraen lo opuesto, y es inútil avisar a esa gente contra tales relaciones. Solo servirá para que sospechen que quien les avisa tiene celos, o algo similar, y no le escucharan. Esa ingenuidad o inocencia infantil solo puede curarse de esas ilusiones a través de la decepción y las experiencias negativas. Las advertencias son inútiles; esas personas tienen que aprender por experiencia, sino nunca despertaran de su inocencia. Es como si los lobos – es decir, los estafadores y la gente destructiva- instintivamente vieran a esos corderos como sus presas legítimas”, quizás parte de la respuesta de porque el Loco cae como víctima de la estafa es que este se deja a atrapar por el entusiasmo el cual toca las puertas de su corazón, pero basta recordar que esto es natural en la psicología del Loco, en la Biblia en el libro de Proverbios 28:26 se nos dice: “El que confía en su corazón es loco; mas el que camina en sabiduría, será salvo”.
Definiciones de este personaje en el campo de estudio junguiano acerca del Tarot hay muchas, para iniciar, tenemos la explicada por Sallie Nichols: “El Loco es un nómada enérgico, inmortal y presente en todas partes. Es el más poderoso de todos los Arcanos del Tarot. Puesto que no tiene número fijo, es libre de viajar a su capricho, perturbando el orden establecido en sus correrías. (…) su fuerza le ha conducido a través de los siglos hasta las cartas actuales, donde sobrevive en la forma del Joker o comodín. Ahí también sigue alterando el orden establecido; si es en el Poker, puede sustituir al Rey y a toda su corte En ualquier otro juego, irrumpe inesperadamente creando lo que llamaríamos un jaleo descomunal. (…) En Grecia existía la creencia de que dar alojamiento a un Loco prevenía del mal de ojo. Guardar al Joker en nuestra baraja puede tener una función similar, ya que hay quien ha llegado a llamar a los juegos de cartas: los retratos del diablo…”. Es importante recalcar que la definición ofertada por Nichols en gran forma resalta el lado infantil del Puer Aeternus de este personaje, la junguiana Karen Hamaker Zondag, nos da otra interpretación: “El Loco representa nuestra necesidad arraigada de convertirnos en hombres hechos y derechos y cultivar nuestros dones y talentos, una necesidad que nos lleva a tomar decisiones radicales y nos hace evolucionar. Es mejor considerar al Loco como una especie de fuerza “vital”, enterrada en lo mas profundo de nosotros, que nos estimula continuamente a emprender la evolución personal. (…) En terminología junguiana, podemos decir que el Loco queda limitado al papel de motor detrás del proceso de individuación (…) Cuando el Loco aparece en una tirada, su posición muestra donde puede producirse una evolución de gran alcance; a veces significa el inicio inminente de una vida completamente nueva”, este concepto por ejemplo puede relacionarse al concepto de Libido dentro del marco de estudio junguiano, ya que dicha fuente de energía (que no es solo sexual), es la que alimenta la fuerza del héroe en emprender su viaje, labores y triunfos, ya que la “Libido” es fuego y por lo tanto esto se debe traducir como energía vital.
También existen conceptos “Para-Junguianos” acerca del Loco, uno de estos nos lo presenta Robert Wang, artista plástico, relacionado al campo del ocultismo, pero cuyo interés en Jung le llevó a la creación de un Tarot que él denominó como Tarot Junguiano, en su estudio acerca de esta carta nos menciona: “El Loco viene siendo la separación de algo que los cabalistas han venido denominando como lo “Inmanifiesto”, por lo que este concepto vendría siendo un equivalente a la Nada, la cual ha sido señalada dentro de todas las mitologías. El Loco es una especie de “abuelo de los dioses”. Y, en uno de sus aspectos claves, es el Arquetipo del Espíritu”. Dicho concepto como hemos apreciado guarda relación con lo referido acerca del Cero, al inicio de este capítulo. Otro interesado en el campo junguiano y explica acerca de este personaje es Joaquin de Saint Aymour, quien menciona: “El Loco es la persona que inicia el camino hacia su destino sin conocimientos ni bagaje suficiente, por eso es una locura. Su inconsciencia se refleja en su indumentaria de Joker, como evidenciando que se lo toma todo a broma. El perro que le acompaña simboliza todas aquellas ayudas sobre naturales que recibirá cuando avance su primer paso hacia el camino sembrado de pruebas que le irán madurando y haciéndole consciente de su destino. El arquetipo de Loco es de alegría porque se ha iniciado el proceso, de expectativa por los cambios que se avecinan, pero de riesgos latentes que todavía no distingue y muy pronto le harán morder el polvo. En este rol se sufren los primeros tropiezos y caídas, y por tanto las primeras decepciones”. Dicho concepto por ejemplo nos refuerza la idea de que el Loco, es una representación gráfica y porque no decirlo arquetípica del aspecto dionisíaco que mora en nuestra psique, algo que Freud, denomino como “Ello (Id)”. Y por ultimo contamos con la explicación del español Antoni Amaro, quien menciona lo siguiente sobre dicha carta: “El Loco como carta esta aparte de los septenarios, y puede estar al final o al principio del Tarot, porque representa la Luz y la Sombra arquetípicas. El hecho de contenerlas, simboliza que es una imagen anterior a la escisición de los opuestos. Por un lado, representa la idea del Dios trascendente (la luz celeste) y por el otro, es el vagabundo, el inocente, el bufón y el trickster (la sombra colectiva). También simboliza el individuo que no tiene consciencia, que está inmerso en los pliegos del inconsciente”, y es importante resaltar que esta última definición tan solo resalta y re-afirma todo lo que se ha expuesto acerca de esta carta.
Dentro de lo visto acerca de este arcano, es importante quizás mencionar, que el Loco, cuenta con otro nombre dentro de un modelo de cartas llamado: “Tarots Egipcios” de la casa editorial Kier, la cual por cierto nos presenta a este personaje como el arcano 22, muchos al ver la carta se pregunten acerca del nombre de la carta incluso por la vestimenta de este personaje, la cual nos muestra a un misterioso hombre con rumbo hacia la derecha, dicho personaje esta vistiendo una especie de abrigo de piel de leopardo y se haya caminando encima de un peligroso cocodrilo, sumando a esto, contamos que encima de su cabeza se presenta un eclipse. El mero hecho de que se vea una figura reptil, mamífera y humana, nos permite asociarla a esta carta con el concepto del Cerebro Triuno, dicha teoría fue propuesta por el neurólogo Paul Mclean, pero que ha sido rescatada por el psicólogo junguiano Robin Robertson, en dicha teoría tanto Mclean como Robertson, nos explican que el cerebro se encuentra dividido en tres capas, las cuales vienen siendo el Cerebro Reptil, Mamífero y Humano. Quienes tengan desarrollado el primer cerebro tendrán un comportamiento primitivo y egoísta. Los sujetos que tengan un desarrollo en el segundo cerebro es decir el Mamífero, tendrán un mayor desarrollo de sus sentimientos y pasiones, lo cual les revelara una naturaleza de tipo salvaje, pulsional e instintiva, mientras que los sujetos que tengan un desarrollo del cerebro Humano o mejor dicho tengan un desarrollo equilibrado de los tres cerebros, serán sujetos empáticos y por lo tanto se convertirán en individuos conscientes, los cuales sabrán discernir lo bueno y lo malo, es decir podemos comprender aquí que un sujeto individuado por norma biológica es aquel también que ha podido balancear en totalidad las capacidades cerebrales. Por otro lado el ropaje de piel felina nos hace recordar a la figura del dios Shiva, el cual conocido por ser el dios de la destrucción dentro de la mitología hindú, mientras que esta ropa de piel felina, nos puede evocar al ropaje usado por el semidiós griego, Hércules, pues este héroe mitológico vestía la piel del llamado León de Nemea), y lo curioso es que ambos personajes poseen una personalidad impulsiva y pasional, con respecto al Eclipse presentado en la carta, tenemos que recordar que el Loco es hijo de la Luna, de ahí que se diga que todos los locos son lunáticos, mientras que el Sol nos revela que este es su padre, lo cual hace que este tenga o posea su naturaleza heroica, en algunas cartas el Loco mira al Sol, aspirando a brillar como este, y en otras aparece dándole la espalda, como aquel hijo que se opone a los deseos tiránicos de la imagen paterna, pero si buscamos una interpretación directa del porque un eclipse sobre la cabeza del Loco, es una forma de decirnos que el Loco en su cabeza busca poder sanar e integrar sus polaridades del Animus y el Anima que se hayan divididas, es decir que el Loco es víctima de la esquizofrenia, la cual lo ha convertido en un sujeto psicótico, por otro lado debo referir que Jung sugirió dos grandes categorías para definir a la esquizofrenia: 1) la situación donde estructura consciente normal es avasallada por una presión excesiva del inconsciente, y 2) la situación contrastante en que una cantidad corriente de presión del inconsciente podría avasallar una estructura del ego excesivamente débil. Esto permite examinar la esquizofrenia, y por lo tanto la neurosis y otros desordenes psicológicos menores, en términos de una proporción terapéutica.
Lo que es cierto es que el Loco, a final de cuentas es un reflejo del cómo estamos de la cabeza, y en lo que a mi refiere, nuestra sociedad (como los arquetipos del Tarot) está constituida de puros locos, por lo que quizás el Gato de Cheshire dentro de Alicia en el País de las Maravillas, tiene razón al decir: “Aquí todos estamos locos”, y pues como afirmó el Dr. Sigmund Freud: “Todos somos neuróticos”, mientras que por su parte el Dr. Carl Jung, señaló: “Todos tenemos complejos” y es que nadie puede decir al mundo que está bien de la cabeza o que se encuentra individuado, pues para serlo, tendría que haber trabajado mucho consigo mismo y haber escapado de aquella nave de los locos que lo único que hace es llevar al sujeto al mundo de la locura.


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